Loading

Miercoles, 19th Junio 2013

Semana Santa

Imprimir
Valoración del Usuario:  / 0
MaloBueno 

Semana Santa de Valladolid


La Semana Santa de Valladolid es uno de los principales acontecimientos culturales, religiosos y de atracción turística de la ciudad. Sus tallas se encuentran entre las de mayor valor artístico del mundo en escultura policromada, gracias sobre todo a imagineros como Juan de Juni y Gregorio Fernández, del periodo en que la ciudad fue Corte del Imperio Español. Actualmente en Valladolid se encuentra la sede del Museo Nacional de Escultura, que cede un total de 104 imágenes (distribuidas en los correspondientes pasos) como un hecho museístico singular en España.

Todo ello convierte sus procesiones en auténticas exposiciones de imaginería religiosa en la calle, poniendo de relieve el fuerte vínculo entre religión y arte. 

Esto, unido a la devoción, sobriedad, silencio y respeto de los cofrades y el público, y a las características singulares de otros actos como la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor y el Sermón de las Siete Palabras de la Plaza Mayor, que recuerda a los autos de fe del siglo XVI, han motivado que esta celebración haya sido declarada de Interés Turístico Internacional en 1981.

La Semana Santa de Valladolid ha sido calificada, por todo ello, como la que representa con mayor fidelidad, rigor y detalle la Pasión. El Grupo de Teatro Corsario desarrolló en los años ochenta un espectáculo teatral llamado Pasión que recrea la Pasión escenificando los grandes pasos de la Semana Santa vallisoletana y que ha sido repuesto recientemente con gran éxito.

 

Historia

Las primeras procesiones en las calles vallisoletanas se celebraron en el siglo XV, si bien anteriormente las hubo en el interior de los conventos, donde nacieron las cinco cofradías históricas: Vera CruzAngustiasPiedadSagrada Pasión y Jesús Nazareno, así como la Venerable Orden Tercera. En los siglos XVI y XVII llegó el mayor esplendor escultórico, iniciado con las obras de Juan de Juni y de Gregorio Fernández. Con el XVIII se entró en una etapa de decadencia, atemperada por la celebración de algunos actos de las cofradías penitenciales y, desde 1810, de la Procesión General de la Pasión, antecedente de la actual Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor, aunque de forma irregular.

Paso de El Descendimiento, conocido también como del Reventón, uno de los más importantes de la historia de la Semana Santa vallisoletana.

En 1920, a instancias del Arzobispo de Valladolid, Remigio Gandásegui, quien contó con la colaboración del arquitecto e historiador Juan Agapito y Revilla y del entonces director del Museo Provincial de Bellas Artes (hoy Museo Nacional Colegio de San GregorioFrancisco de Cossío, se recuperan los desfiles procesionales con la presencia de las cofradías penitenciales y de las imágenes que se habían ido conservando en el Museo. En las procesiones colaboran también asociaciones religiosas seglares, que pronto darán paso a la creación de numerosas nuevas cofradías, todas las cuales se irán incorporando a la renovada Procesión General del Viernes Santo, que adquiere la estructura que se ha mantenido hasta hoy. Ya desde finales del siglo XX las cofradías han impulsado la recuperación o renovación de su patrimonio imaginero y nuevas salidas procesionales.

 

Imagineros

Retrato de Gregorio Fernández, máximo exponente de la Escuela Castellana, expuesto en el Museo Nacional Colegio de San Gregorio.

Durante los siglos XV y XVI se llamó imagineros a los escultores que tallaban en madera imágenes religiosas, preferentemente pasos y retablos. Sus figuras solían ser de tamaño mayor que el natural y por ello ahuecaban la madera en que trabajaban (generalmente madera de pino), con el fin de hacer más ligeros los pasos que eran transportados en andas. Junto a ellos trabajaban carpinteros, pintores y doradores que aportaban su trabajo y conocimientos en la elaboración completa de las obras.

Durante los periodos en que fue sede de la corte castellana (siglos XV y XVI) y después capital del Imperio español (1601-1606), Valladolid y sus alrededores se consolidaron como el principal centro de la escuela escultórica castellana, al instalarse aquí los talleres de destacados imagineros como Juan de Juni o Gregorio Fernández. Su situación geográfica impulsó el uso de los materiales típicos de la escuela, especialmente la madera de nogal y pino. También aportaron obras destacadas los seguidores de los grandes maestros, como Andrés de Solanes, Bernardo del Rincón, Francisco Fermín, Tudanca, etc.

En reconocimiento de la importante labor de estos escultores, en 2003 se inauguró el Monumento al Imaginero, obra del escultor vallisoletano Jesús Trapote Medina, situado muy cerca de la iglesia de las Angustias.

Desde mediados del siglo pasado, la Semana Santa se ha visto enriquecida de patrimonio con pasos y tallas que han ido completando diferentes pasajes de la Pasión de Cristo. Algunos de estos imagineros son: Juan Guraya Urrutia, José Antonio Hernández Navarro, Miguel Ángel González Jurado, Miguel Ángel Tapia, Ricardo Flecha, etcétera.

 

Junta de Cofradias

En marzo de 1946 las cofradías vallisoletanas acuerdan crear la Junta para el Fomento de la Semana Santa, formada por funcionarios municipales, cuyo reglamento fundacional fue aprobado ese mismo mes por el Arzobispo. En febrero de 1959 se transforma en la Junta de Semana Santa de Valladolid, dirigida por un delegado del Ayuntamiento, y ya en abril de 1992 se aprueba su conversión en la Junta de Cofradías de Semana Santa de Valladolid; los reglamentos también fueron modificados en 1979 y 1991.

La Junta siempre ha estado formada por todas las cofradías penitenciales existentes. La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado y María Santísima de la Alegría se incorporó tras su creación en 1960; la Cofradía del Discípulo Amado, que fue la cofradía de la prensa vallisoletana, lo hizo desde su creación en 1951 hasta desaparecer en 1963; y la Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz estuvo inactiva, y por tanto no figuró en la Junta, entre 1969 y 1994.

La finalidad de la Junta es coordinar la labor de las cofradías de cara a la promoción y difusión de la Semana Santa, la edición de publicaciones relacionadas con ella, la organización de exposiciones y la programación de los horarios y recorridos de las procesiones, así como la transmisión de la doctrina cristiana, la promoción del culto público y el ejercicio de actividades de apostolado. Canónicamente es una Confederación de Cofradías con personalidad jurídica pública, registrada como Asociación Pública en el Archivo de Curia Diocesano.

Actualmente la Junta tiene su sede en la calle Leopoldo Cano, 13, 1º, y está presidida por D. José Miguel Román Vaquero.

 

 

Tradiciones y Costumbres

La Semana Santa de Valladolid, como en otras de estas celebraciones que tienen lugar en Castilla se caracteriza por el silencio con el que se desarrollan las procesiones tan solo roto por las bandas de música o de cornetas y tambores participantes.

Todavía hoy algunas personas ponen sillas en las calles sobre todo para la contemplación de la Procesión General, recuerdo de las muchas que poblaban el recorrido de la procesión.

Algunos de los pasos desfilan sobre carrozas con ruedas por herencia de los autos sacramentales del Renacimiento. Los pasos propiedad del Museo Nacional de Escultura han de ser llevados a ruedas y con luz eléctrica por exigencia de éste, aunque poco a poco, mas pasos son procesionados a hombros.

Durante el Jueves Santo es tradición visitar siete iglesias para rezar ante los Monumentos que las cofradías exponen para su culto y donde están expuestos los pasos preparados para procesionar.

Aunque se trata de una tradición prácticamente desaparecida, durante el Domingo de Resurrección y los dos días siguientes, se celebraba la fiesta del Sudario. En el convento de Las Lauras, se veneraba una copia del Sudario en que fue envuelto el cuerpo de Jesús al ser enterrado en el sepulcro. Dicha copia se encuentra en la actualidad en el convento de Santa Catalina de Valladolid.

Al paso de El Descendimiento se le denomina el Reventón, ya que en 1741, al entrar en la Iglesia Penitencial de Nuestra Señora de la Vera Cruz, aplastó a un comisario. A partir de 1891 El Reventón se convirtió en el primer paso que fue alumbrado sobre una plataforma con ruedas.

La tradición afirma que El Señor Atado a la Columna preguntó a Gregorio Fernández, su autor: ¿Dónde me viste que tan bien me retrataste? a lo que el imaginero respondió: En mi corazón, Señor.

 

Enlaces de Interés

Junta de Cofradias de Semana Santa de Valladolid

Valladolid Cofrade

es.wikipedia.org

Diputacion de Valladolid